Ninguna confianza en Estado Burgués
Por un plan de reconstrucción organizado por los sindicatos
El domingo 18 en la madrugada nuevamente se han iniciado y propagado incendios por la Región del Ñuble y Bio Bio.
Una vez más se ven afectados miles de familias obreras, que han perdido todo, viviendas y enseres, incluyendo la vida 20 de personas según fuentes oficiales.
Esta tragedia obrera se repite año a año, como las ocurridas en quinta región, donde la respuesta del gobierno, es decretar estados de excepción, toques de queda y militares en la calle. La misma línea reaccionaria para la pandemia, y para los incendios. Vemos, el cinismo de los políticos patronales posando de “solidarios” cuando ha sido su negligencia ahora y antes, como lo pudimos ver con los incendios de la Quinta Región donde la población quedó botada.
Demás está decir que las forestales que despejan terreno para nuevas plantaciones o las mineras con proyectos estancados en la zona ya están diseñando el reordenamiento de sus negocios.
La anarquía propia de la producción capitalista, lleva a que no estén disponibles los recursos ni la infraestructura capaz de combatir los incendios de forma eficaz, teniendo las familias obreras que arriesgar y perder sus vidas para contener la destrucción.
El estado busca impedir mediante la represión expresiones independientes de organización y solidaridad obrera. Buscan controlar toda ayuda “a través de los canales” institucionales, mientras preparan el camino de la especulación de inmobiliarias, constructoras, de materiales, etc que trae consigo “la reconstrucción”.
Diversas organizaciones sindicales de todo el país en particular de la zona, junto a otras organizaciones sociales, se han puesto en marcha para asistir con solidaridad y con brigadas de apoyo para dar respuesta a la tragedia.
Es necesario que los sindicatos tomen un rol activo ante la emergencia, exigiendo y tomando los recursos necesario para contener la catástrofe, como luchar por un plan de reconstrucción inmediato que parta de poner en marcha la producción de materiales (en metalúrgicas, acereras, la industria forestal, etc), imponiendo el control obrero en la rama de la construcción tomar los recursos y desarrollar un plan de reconstrucción.